Nicolás Jarry firma una remontada épica y elimina a Holger Rune en Wimbledon 2025

Nicolás Jarry firma una remontada épica y elimina a Holger Rune en Wimbledon 2025

Un clasificado de 143 del mundo sorprende al número 8

En una jornada calurosa y densa en el All England Club, Nicolás Jarry convirtió un inicio cuesta arriba en una victoria que cambia narrativas. El chileno, llegado desde la clasificación y ubicado en el puesto 143 del ranking, eliminó al octavo favorito, Holger Rune, con un 4-6, 4-6, 7-5, 6-3 y 6-4 en la primera ronda de Wimbledon 2025, el 30 de junio. Lo hizo remontando un 0-2 en sets y cerrando su primer triunfo a cinco mangas en el circuito grande.

El arranque fue un golpe seco. Dos dobles faltas de Jarry en el primer juego dieron a Rune un quiebre inmediato y una ventaja que se estiró a 4-0. El danés, número 8 del mundo, mandó con autoridad en los intercambios cortos y cuidó su saque para apuntarse el 6-4 inicial. El guion se repitió en la segunda manga: control, presión al segundo servicio del chileno y otro 6-4 que parecía encarrilar una victoria cómoda.

La llave giró en el tercer set. Jarry empezó a encontrar primeros saques, sostuvo mejor los peloteos largos y bajó el error en momentos calientes. Con 6-5, apretó el resto y capturó el 7-5 que cambió el pulso del partido. A partir de ahí, la pista se inclinó.

El cuarto parcial mostró a Rune tocado. El danés pidió atención médica y jugó con la rodilla vendada, signos de molestias que, junto al calor, limitaron sus desplazamientos. Jarry olió la oportunidad: se adueñó de la línea de fondo, abrió ángulos y quebró cuando tocaba para igualar el encuentro con un 6-3 sin titubeos.

En el quinto, la tensión subió. El marcador avanzó parejo hasta que el chileno se procuró el quiebre clave para 5-4 y, acto seguido, sirvió sin concesiones para sellar la remontada. No hubo fuegos artificiales, sí un puño apretado y una carrera breve a su banco: alivio y convicción después de casi tres horas de vaivén emocional.

  • Resultado: 4-6, 4-6, 7-5, 6-3, 6-4.
  • Ronda: primera ronda, 30 de junio de 2025.
  • Contexto: Jarry llegó desde la qualy, Rune era el octavo cabeza de serie.
  • Hito: primera victoria de Jarry en un partido a cinco sets.
  • Condicionantes: calor, rodilla de Rune vendada y atención médica en pista.

La salud, el giro anímico y el calendario inmediato

El triunfo llega en un año donde Jarry ha peleado más lejos de los focos que dentro de ellos. Convive con una neuritis vestibular, un problema del oído interno que afecta el equilibrio y la coordinación. En 2025, antes de Londres, solo había ganado 6 de 19 partidos a nivel ATP y llegó a salir del top 150 en mayo. Con ese trasfondo, esta noche en la Central (o en una de sus aledañas) vale más que una mera sorpresa: es un cambio de viento.

La respuesta mental del chileno fue nítida. Cuando estuvo contra la pared, ajustó patrones sencillos: asegurar primeros saques, elegir mejor las zonas con la derecha y no regalar puntos cortos. No necesitó golpes imposibles; le alcanzó con constancia y lectura de momentos. En hierba, donde cada desconexión se paga al instante, hizo lo más difícil: sostener.

Tras el partido, Rune no escondió su frustración. Dijo que, en condiciones normales, ganaría este cruce “nueve de cada diez veces”. Sus palabras retratan el golpe: venía a usar Wimbledon como punto de inflexión y se marcha en la primera estación. También dejan entrever que sus molestias en la rodilla y el calor tuvieron peso. Aun así, la historia del encuentro muestra otra cosa: Jarry creció cuando más costaba.

El cuadro no se detiene. La victoria le dio a Jarry un cruce de segunda ronda con Learner Tien, que resolvió con autoridad, y lo llevó a un tercer choque ante João Fonseca, una de las promesas del circuito. Más allá de resultados, este paso ya movió su aguja: confianza, ritmo de competición y la prueba real de que puede competir a plena intensidad pese a su condición.

El resultado deja varias lecturas: la jerarquía no garantiza nada a cinco sets, la hierba premia al que se adapta rápido, y el margen entre ganar y perder se decide en pocos puntos. Jarry capturó esos puntos cuando contaban. Rune, por desgaste físico o por la corriente del partido, no los tuvo en la mano.

Para el chileno, no hay misterio en lo que viene: recuperar, entrenar lo justo, y volver a centrar el plan en el saque y el primer golpe. Para el danés, revisar sensaciones, atender la rodilla y rearmar la hoja de ruta en la gira de verano. Wimbledon deja una postal que no se olvida: un clasificado que venía herido encontró la calma en el caos y tumbó a uno de los favoritos.

Mariana Barriga Bórquez
Escrito por Mariana Barriga Bórquez
Soy periodista y me especializo en noticias diarias. Me apasiona mantener a la gente informada sobre lo que ocurre en Chile. Escribo sobre temas de actualidad y tengo un ojo para los detalles que marcan la diferencia en cada historia.

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